Los abogados Ross Pesek y Alejandra Ayotitla, de Pesek Law, representaron a una madre de 10 hijos en un caso de mala fe contra Farmers Insurance por la negativa de pagar una póliza de seguro de vida. El 16 de octubre de 2026, un jurado del condado de Douglas otorgó una indemnización de $11.3 millones.
“Una promesa de protección no debe romperse”: Pesek Law obtiene un veredicto de $11.3 millones en un caso de mala fe de una aseguradora
El 16 de octubre de 2026, un jurado del condado de Douglas otorgó una indemnización de $11.3 millones a una madre de diez hijos de Omaha en un caso de mala fe de una compañía de seguros que se negó a pagar la póliza de seguro de vida de su difunto esposo. Los abogados de Pesek Law, Ross Pesek y Alejandra Ayotitla, la representaron durante el juicio.
El veredicto llegó después de años de litigio y dos juicios ante jurado. Detrás de todo ese proceso legal había una familia que intentaba salir adelante tras perder a un esposo y padre durante la pandemia de COVID-19.
Al comenzar el juicio, Ross Pesek recordó a los miembros del jurado un principio fundamental:
“Una promesa de protección no debe romperse”.
Esa promesa y las consecuencias de incumplirla fueron el centro de este caso.
La protección con la que contaba una familia
La mujer y su esposo habían formado una familia de diez hijos, entre los hijos que cada uno tenía de relaciones anteriores y los que tuvieron juntos. También eran propietarios de un negocio familiar en Omaha.
Su esposo ya contaba con un seguro de vida cuando un agente de Farmers se acercó a él para ofrecerle trasladar sus pólizas a esa compañía. En 2018, reemplazó su cobertura anterior por una póliza de seguro de vida de Farmers por $350,000. El propósito de la nueva póliza era reemplazar sus ingresos en caso de fallecimiento. Las primas eran de aproximadamente $800 mensuales.
En mayo de 2020, la mujer dio a luz al hijo menor de la familia. Más adelante, ese mismo mes, su esposo fue hospitalizado por COVID-19. Falleció el 31 de mayo.
Mientras enfrentaba el dolor de perder a su esposo y cuidaba a un recién nacido, solicitó el pago del seguro de vida que él había contratado para proteger económicamente a su familia.
La negativa de pago y lo que sabía la aseguradora
En septiembre de 2020, Farmers negó el reclamo, argumentando que había respuestas incorrectas sobre el historial médico del esposo en la solicitud del seguro. En lugar de pagar los $350,000 de cobertura, la compañía ofreció devolver aproximadamente $17,000 correspondientes a las primas pagadas.
La mujer se negó a aceptar esa propuesta como solución.
Durante el juicio, Pesek Law cuestionó la postura de la aseguradora y centró su argumento en la información que Farmers tenía a su disposición antes de emitir la póliza. Entre las pruebas se encontraban mensajes de texto que informaban al agente sobre una hospitalización y confirmaban que estaba relacionada con el corazón del asegurado, así como información revelada posteriormente en un cuestionario médico.
Los abogados argumentaron que el agente había registrado respuestas incorrectas en la solicitud y que Farmers ignoró información que debió haber motivado una investigación más detallada antes de aprobar la cobertura y comenzar a cobrar las primas.
Farmers sostuvo que su investigación le daba motivos razonables para negar el reclamo. La importancia de la información proporcionada, lo que sabía el agente y la manera en que la compañía manejó la solicitud fueron algunos de los principales puntos en disputa que se presentaron ante el jurado.

Dos juicios, dos preguntas diferentes
En marzo de 2026, un jurado del condado de Douglas determinó que Farmers había incumplido el contrato de seguro, rechazó su defensa basada en una supuesta declaración fraudulenta y ordenó pagar los $350,000 correspondientes a la póliza.
El juicio de octubre abordó una pregunta distinta: si Farmers había actuado de mala fe y qué daños adicionales había causado su conducta a la mujer.
No se le estaba pidiendo al segundo jurado que otorgara nuevamente los beneficios de la póliza. Su responsabilidad era evaluar las consecuencias de la conducta de la aseguradora, más allá del incumplimiento del contrato.
Las consecuencias humanas de la negativa de pago
Durante el juicio se examinó todo lo que la mujer tuvo que hacer para mantener a flote el negocio familiar y cuidar a sus hijos sin el dinero del seguro con el que contaba.
Las pruebas presentadas en su nombre describieron dificultades económicas, préstamos de familiares, obligaciones del negocio y la pérdida de la camioneta de su esposo, que fue recuperada por la entidad financiera debido a la falta de pago.
Su madre se mudó a su casa para ayudarla a cuidar a los niños. Uno de sus hijos, que acababa de graduarse de la preparatoria, dejó de lado sus planes personales para asumir importantes responsabilidades en el negocio familiar.
La aseguradora cuestionó la magnitud de los daños reclamados y si estos habían sido consecuencia de su negativa de pago. Los abogados de Pesek Law pidieron al jurado considerar cómo esa decisión agravó una situación que ya era extremadamente difícil y evaluar el daño que había causado.
Como explicó Pesek durante su alegato final:
“No se trata del valor del contrato. Se trata del daño causado”.
El jurado otorgó una indemnización de $11.3 millones.

David, Goliat y el poder de un jurado
Durante su alegato final, Pesek recurrió a la historia de David y Goliat para explicar la desigualdad de poder entre una persona y una gran corporación.
Recordó a los miembros del jurado que tratar a ambas partes con justicia no significaba ignorar las diferencias en sus recursos económicos ni en su capacidad para enfrentar una larga batalla legal.
Pesek les dijo:
“Hay un momento que incluso Goliat teme. Es este momento. Es cuando un jurado tiene el poder de exigir que se rindan cuentas”.
Durante años, la mujer se enfrentó a una compañía de seguros que contaba con amplios recursos para investigar, defender su postura y prolongar el litigio. Ella tuvo que encontrar la determinación y el apoyo necesarios para continuar luchando por su caso.
El juicio ante jurado le dio la oportunidad de presentar su historia ante miembros de su propia comunidad y pedirles que decidieran si la aseguradora debía responder por sus acciones.
Esa es una de las funciones más importantes del sistema de justicia civil. Sin importar qué tan poderosa sea una institución, sus acciones pueden ser examinadas y juzgadas por ciudadanos comunes.

Preparación, perseverancia y fe en el sistema de jurados
Este caso requirió años de trabajo, un análisis minucioso de los documentos de la aseguradora y una preparación exhaustiva para presentar dos reclamos distintos en dos juicios ante jurado.
Pero la preparación legal por sí sola no era suficiente. La mujer también necesitó una enorme determinación para continuar con el proceso durante años, mientras criaba a sus hijos y sacaba adelante el negocio familiar.
Hacia el final de su alegato, Pesek habló directamente a los miembros del jurado sobre esa perseverancia:
“Se necesita fe. Se necesita fe para que la señora Ramos crea que tal vez algún día habrá justicia en nuestra comunidad y en nuestro mundo. Que si se mantiene firme, tal vez algún día las cosas cambien. A ustedes les corresponde decidir si ese día es hoy”.
El 16 de octubre de 2026, el jurado dio su respuesta.
Este caso refleja el compromiso de Pesek Law de comprender la historia humana detrás de cada caso, prepararse a fondo y buscar que quienes causan daño respondan por sus acciones, incluso mediante un juicio cuando sea necesario.
También refleja la determinación de una mujer que luchó durante años por su caso y la importancia de los ciudadanos que dedicaron su tiempo y atención a escuchar las pruebas y cumplir con su responsabilidad como miembros del jurado.
Gracias a su servicio, este caso pudo ser escuchado y decidido por personas de la misma comunidad.
Juntos Hacia la Justicia.
